Eva, a quien todos conocían como “La Colorada”, nació en La Plata el 26 de noviembre de 1942. Se graduó como Asistente Social y también cursó Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires, siempre movida por su inquietud intelectual y su profundo compromiso con la realidad que la rodeaba.
A fines de los años sesenta, junto a su compañero Arturo Felipe Lewinger, se integró a uno de los núcleos iniciales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Como parte de esa militancia, habría viajado a Cuba para realizar instrucción, algo que en ese tiempo era habitual entre los cuadros de la organización.
Con Arturo tuvo a su hijo, Juan Pablo, quien hoy vive en Canadá. Tras la muerte de Arturo, Eva continuó militando, ya vinculada a Montoneros luego de la fusión con las FAR. En esos años inició una relación con Jorge Elio Martínez, “El Obispo”, y juntos volvieron a instalarse en La Plata.
El 3 de mayo de 1977, Eva y Jorge fueron asesinados en esa ciudad. Su historia, atravesada por el amor, la militancia y la valentía, forma parte de los registros de memoria en distintos ámbitos institucionales y académicos.
Eva participó activamente en agrupaciones políticas y de base que luchaban por la justicia social, los derechos laborales y la defensa de las libertades democráticas. Su lucha sigue viva en nuestra memoria.